En un tensa sesi贸n, Hurlingham dio marcha atr谩s con el nuevo C贸digo Urbano tras el rechazo de la Provincia
La sesión de este miércoles en el Concejo Deliberante de Hurlingham dejó uno de los debates más conflictivos del año. El oficialismo debió retroceder con el Código de Ordenamiento Urbano (COU) aprobado a fines del año pasado, después de que la Provincia de Buenos Aires rechazara su homologación. Como consecuencia, volvió a regir el código urbanístico sancionado durante la gestión de Juan Zabaleta, que sí recibió el aval provincial.
La decisión puso fin, al menos por ahora, a una de las discusiones más sensibles del distrito. Sin embargo, abrió un nuevo foco de incertidumbre sobre las construcciones y desarrollos autorizados mientras estuvo vigente el código que finalmente nunca obtuvo la aprobación provincial. Ese escenario podría derivar en futuros conflictos administrativos y legales.
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El tratamiento del expediente se produjo en un clima de máxima tensión. Vecinos que rechazaban las modificaciones urbanísticas asistieron a la sesión y expresaron su postura desde las gradas con cánticos de "No al COU". La discusión política también escaló entre los concejales.
Uno de los episodios más delicados ocurrió cuando, según denunciaron desde La Libertad Avanza, el concejal Rafael de Francesco pidió debatir el proyecto y poco después recibió una agresión física por parte de un edil de La Cámpora. La intervención de las autoridades evitó que el enfrentamiento pasara a mayores.
Desde ese espacio repudiaron el episodio y sostuvieron que "la violencia nunca puede reemplazar al debate democrático", además de cuestionar que se intentara impedir la discusión de una iniciativa con impacto sobre el desarrollo futuro del municipio.
Las críticas también llegaron desde otros bloques de la oposición. El concejal Julio Medina cuestionó el desarrollo de la sesión y aseguró que el oficialismo intentó tratar el expediente sin que estuviera disponible toda la documentación.
"Hoy el oficialismo tuvo que dar marcha atrás con el Código de Ordenamiento Urbano que había impulsado", expresó el edil. También afirmó que "intentó que el Concejo Deliberante votara sin los expedientes a la vista, pretendiendo convertir al Concejo en una simple escribanía del Intendente".
En el mismo sentido, sostuvo que la jornada transcurrió "en una sesión atravesada por el tumulto, un clima intimidante y hechos de violencia que nada aportan al debate democrático que merecen los vecinos de Hurlingham". Luego agregó: "Para nosotros, ser la escribanía del Intendente nunca va a ser una opción. Elegimos estudiar cada expediente, defender la legalidad y trabajar con seriedad por los vecinos de Hurlingham".
El conflicto por el COU llevaba varios meses. La ordenanza impulsada por la gestión de Selci buscó modificar las reglas de planificación urbana con el objetivo de promover inversiones y ampliar áreas destinadas a distintos usos. Sin embargo, vecinos y organizaciones cuestionaron el procedimiento de aprobación, reclamaron mayor acceso a la información pública y advirtieron sobre el impacto que los cambios podían generar en barrios residenciales, la infraestructura de servicios y el ambiente.
Finalmente, la falta de homologación por parte de la Provincia obligó al oficialismo a retroceder y dejó nuevamente vigente el Código de Ordenamiento Urbano aprobado durante la administración de Juan Zabaleta, una resolución que reconfiguró el escenario urbanístico del distrito, aunque dejó sin resolver qué ocurrirá con las obras iniciadas bajo una normativa que nunca obtuvo el aval definitivo de la administración bonaerense.
MOR脫N
SAN MART脥N